
El dólar oficial profundizó su tendencia bajista este jueves, acumuló su segunda caída consecutiva y perforó el umbral de los $1.450 en el Banco Nación, el valor más bajo desde noviembre de 2025.
En la pizarra del Banco Nación, la divisa retrocedió $5 y cerró en $1.450, mientras que el promedio minorista informado por el BCRA se ubicó en $1.451,76. La baja fue aún más pronunciada en el segmento mayorista, donde el tipo de cambio cedió $3,50 hasta los $1.427, el nivel más bajo desde el 20 de noviembre de 2025. Con este movimiento, la cotización quedó a un 8,8% del “techo” de la banda cambiaria.
La calma en el frente externo se explica, en gran medida, por una mayor oferta de divisas impulsada por una ola de emisiones de deuda corporativa, a lo que se suman colocaciones provinciales próximas, como la anunciada por Córdoba. En los mercados libres, en tanto, el comportamiento fue dispar.
El Banco Central acumuló en las últimas 12 ruedas adquisiciones por más de u$s800 millones, un dato llamativo para un período de baja estacionalidad.
Pero el reverso de esta acumulación de reservas se siente con fuerza en el mercado de pesos. Según la consultora 1816, el BCRA esterilizó la emisión necesaria para comprar divisas mediante la colocación de instrumentos Lelink, lo que derivó en una absorción significativa de liquidez.
El resultado es una plaza prácticamente “seca” de pesos, con un encarecimiento abrupto del fondeo. Las tasas intradiarias llegaron a saltar hasta el 40% nominal anual. En particular, la caución a un día alcanzó el 38% TNA, mientras que los pases interbancarios treparon hasta el 46%.
Más allá de la coyuntura inmediata, el objetivo central del equipo económico de cara a 2026 es avanzar en la remonetización de la economía y recomponer la demanda real de dinero. Los operadores esperan que, en la medida en que la inflación converja hacia niveles cercanos al 2% mensual, las tasas puedan comenzar a moderarse para no ahogar la actividad.